También está dedicado a quien le quede
Nadie ha podido comprender todavía cómo el alma y el cuerpo, que tan bien se relacionan, se hallan unidos de un modo tan estrecho como si jamás debieran separarse, y no obstante, se amargan sin cesar la vida.
Fausto
Tantas ganas que tengo yo de verte y si por ti fuera, sólo me verías la vagina, bueno, a veces la boca.
La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la
sabíduría
misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la
inteligente resolución de volverse loca
Heinrich Heine